miércoles, 29 de agosto de 2007

Espontaneidad

Son las 2 de la mañana cuando de camino a casa veo en un portal un cartón enorme.
Debajo del cartón y completamente camuflado hay un hombre. Me pregunto si de verdad la caja desmontada sirve de algo por la noche. No hay un sol molesto ni viento al que oponerse. ¿De verdad el cartón abriga?
Sigo caminando. Ya ni siquiera me paro. A la gente así la aparto rápidamente de mi mente y ni siquiera se desde cuando lo hago. Al menos les miro, me digo. Aún no son del todo invisibles.
Diez pasos despues, con su imagen todavía en la cabeza, pienso que debería darle una manta aunque ahora, en mi casa, no tengo ninguna. Dos pasos más y encuentro una maleta.

En una rápida asociación de ideas, pienso "¿Que pasaría si este hombre se despertara mañana con una maleta llena de cosas para él?" Me encantaría ver su cara... ¿pero que tipo de cosas? ¿Qué metería dentro?
Lo primero en lo que pienso es en la manta pero inmediatamente, de la forma más espontanea, pienso en un traje. Claro, me digo sin pensar, para que pueda ir a las entrevistas de trabajo... Es lógico. Cómo todo el mundo sabe, lo único que necesitas para estar bien y tener calidad de vida es entrar en el sistema, y es más, el problema de los indigentes se solucionaría dándoles trajes para ir a las entrevistas de trabajo. ¿Cómo no lo ha pensado nadie antes? Lo de tener cubiertas las necesidades básicas, antes que nada, ha pasado de moda...
Me sorprendo a mi misma. Antes de pensar en la comida o en un jersey he pensado en un traje. ¿qué dice eso de mi?
Lo siguiente que me ha venido a la cabeza ha sido un libro. Eso también dice algo...

Seguro que el hombre sucio y zarrapastroso que duerme en el portal se alegrará mucho cuando rebusque en la maleta y encuentre una novela y una camisa planchada. ¡Justo lo que quería!!
Si, seguro que me adora... De esta como poco me hacen santa.

lunes, 13 de agosto de 2007

Mi Primera lavadora Chispas


Mi Casa, ya parece una casa.

No vale con entrar y que tenga paredes. En absoluto es suficiente. Para que sea una casa, tiene también que tener cosas. Hasta ayer mismo el mayor entretenimiento que ofrecía mi dulce hogar era la introspección. No había libros, ni películas, ni televisión... No tenía ni comida y, cómo las ventanas tienen barrotes, yo los golpeaba simiescamente con una taza, a ver si alguien me traía ya el plato de engrudo y el cuscurro de pan...

No sucedió así y, en consecuencia, tuvimos que ir de compras. Aún así, lo que más hay en casa ahora es cerveza, que cómo alimento.... no se, no se....Son los vestigios de la fiesta de cumpleaños. La nevera sigue siendo algo pobre pero, al menos, nuestro congelador cuenta ya con la tradicional bolsa de guisantes.

También he comprado cubiertos y platos. Decidí que había tocado fondo cuando me puse a fregar los platos y vasos de plastico ( de los blancos, de los más hipercutres). Por otra parte, si bien podrías asesinar a alguien con un tenedor o cuchillo de plástico, dudo mucho de sus virtudes para cortar carne.

No hay sillas. Esa es la verdad. Puede que haya gente esperando ansiosa el momento de conocer nuestro palacio y se pregunta el motivo por el que tal evento se retrasa. Y la explicación va más allá del No tenemos comida, pasa por el No tenemos mesa y llega al desafortunado No tenemos sillas. Invitar a mis achacosos amigos (muchas batallas, muchas misiones...) a permanecer de pie durante horas me parece una crueldad y, además, la mejor manera de asegurarme un futuro de ostracismo; sin dinero para salir, sin amigos dispuestos a visitarme. Dramático.

Con todo, dispongo de cama que es, con mucho, lo que más falta me hacía. Ni por asomo imagineis que el día que la trajeron pudimos montarla... vamos, ni de puta coña. Paso 3... coja los tornillos y ajustelós con el destornillador... ¿destornillador? ¿qué destornillador?

Cabrones que son los de Ikea. Se supone que la caja trae todo lo que vas a necesitar, incluidas las herramientas. Por amor de dos, si ni siquiera tengo una cama ¿cómo voy tener un destornillador?!! ¿Creen que lo llevo siempre en el bolso por si las moscas?? Pues no.

Desesperados, emprendimos un viaje bajo el sol buscando una ferretería.

Pero fracasamos en la misión. Fracasamos estrepitosamente. Al fin, incapaces de aceptar la derrota, decidimos buscar ayuda. Fuimos puerta por puerta pidiendo el aguinaldo, intentando encontrar a un vecino que, milagrosamente, no se hubiera ido de vacaciones. "¿Truco o destornillador?" les deciamos joviales intentando no poner cara de psicópatas.
Aparece en el umbral una mujer de unos 45 años, le pido la herramienta en cuestión y duda... "mamaaaaaaaa!!!" grita ella de repente. ¿Pensará que vamos a atacarla?? Minutos despues llegó La Madre ( 105 años o así aparentaba) y nos dió dos destornilladores mordidos y uno sin mango. Ni que decir tiene que no sirvieron para nada. Por cierto, las mujeres de las que hablo, mis adorables vecinas de la 13 Rue, son más jóvenes de lo que aparentan pero tienen ese aspecto añugado por el efecto de la freidora. Si, tener freidora genera radicales libres y te pocha (teoría paracientífica de Carlos y mia) Niños y niñas, esta ha sido la moraleja de hoy, no dejeis entrar una freidora en vuestras vidas.

Ni un milimetro logré que girasen los tornillos, ni un milímetro. Decepcionada y cabizbaja abandoné mi hogar y esperé a los refuerzos. Llegaron al día siguiente con destornilladores nuevos (no mellados) y con mi Oso favorito. Se pusieron en seguida manos a la obra y parecían casi el de Bricomania, analizando expertos las instrucciones que Ikea facilita (quien dice "instrucciones" dice dibujos grandotes cómo para niños de 4 años...) He de decir, que los brazos fuertes de mi osito no ofrecían ningún margen a los reveldes tornillos. No pudieron resistir y en un momento la cama estaba lista. Mi novia, para mejorar aún más la cosa, y mimar mi lado de pija independizada (me gusta pensar que lo soy), me ha regalado unas sábanas del Zara Home, Que felicidad!!

Para terminar, quiero dejar constancia de que hoy, esta misma mañana, hemos puesto Tirso y yo nuestra Primera Lavadora Chispas. Nada ha explotado y la tarea ha concluido con un éxito espectacular...Obviando por supuesto los manchurrones que me han quedado en el mantel y las servilletas. La primera vez, me consuelo, siempre adolece de una comprensible falta de técnica.


miércoles, 8 de agosto de 2007

El Caliz de Fuego

Ya tenemos piso. El viaje, la pesadilla, llega hasta aquí. Ahora empieza algo nuevo...

Logramos averiguar, por fin, cual era la fórmula mágica para acceder a un hogar: Ser los segundos en verlo. Nosotros siempre hemos sido los terceros, los receptores del “ya está alquilado”. Pero esta vez, sin embargo, logramos verlo. La experiencia acumulada en estos meses había agudizado nuestros sentidos y éramos cómo pequeños Spiderman. Con una breve una mirada (yo con sonrisa de idiota mirando a Tirso con los ojos muy abiertos), decidimos que nos gustaba. Y no les dijimos aquello de “tenemos que pensarlo”...nooooo, inmediatamente bajamos a por la señal. Curiosamente, después de nosotros lo iba a visitar otra pareja pero, como digo, nos adelantamos; fuimos más listos, más rápidos, más ágiles y más malvados. Todo fruto de un duro entrenamiento.

Mi mente, lo noto, está mutando. Poco a poco va aumentando el número de “Neuronas hogareñas”, y las conexiones marujiles crecen y se fortalecen. Donde antes había un blog, ahora sólo hay ideas de decoración, donde estaban los amigos, sólo figura un imperativo “Preguntar recetas”. Mi mente cambia, se llena de propósitos relacionados con la casa y piensa en cazuelas, platos, limpiezas generales y medidas del salón. Es toda una novedad. Estoy muy próxima a integrarme en el grupo de “Marujas” que hay en mi trabajo. Podré hablar de decoración, de facturas, de tendederos... y me gustará!! Ni siquiera me daré cuanta de lo insoportablemente soporifero que es el tema. Consecuentemente, ya nunca volveré a hablar de tomar copas (6 euros), de camisetas nuevas (15 euros), de ir al cine (6 euros)... ni siquiera de tomar café o fumar. Ya no tengo dinero para esas cosas. Pasaré el resto de mis días viendo el programa de Arguillano e invitando a la gente a casa para no salir y evitar los gastos. Esperaré ansiosa el momento de quedarme sola en casa para hacer limpieza general.
Me encanta la idea.

De momento, ya le doy la plasta a todo el mundo hablando de las “cosas del piso”. Una y otra vez. Les tengo hartos a los del trabajo, pobres. Cuando esta noche se acerque un borracho, le sonreiré con carita de inocente y le soltaré un mortal monólogo sobre los muebles del Ikea.

Estuve en la inauguración del Ikea de Vallecas. Había un montón de gente y te perdías con facilidad, parecía el laberinto del Cáliz de Fuego. Madre mía!! Y encima todo aquellos mocosos... digoooo...adorables pequeñuelos gritando y saltando encima de los colchones!!....Ah no, que esos éramos nosotros. Pasamos mucho rato probando colchones y la gente ya nos confundía con accesorios para la casa. No se nada de colchones, ni de somieres, ni de nada que cueste más de 100 euros. Fue una odisea comprar la cama, de verdad, muy difícil. Mañana me la traen. Dormiré esta noche en mi casa, en mi minúsculo sofá y mañana recibiré mi cama de “fácil montaje”. Espero que se me de bien y cuando termine no parezca a un cobertizo para pájaros sino la cama de la foto. Informaré del resultado.

jueves, 2 de agosto de 2007

Podría ser...

Buenas noches, muy buenas noches...
Hoy estoy de buen humor. Que tenga un cigarro a mano y una heineken puede que ayuden pero hay más cosas. Y no, no es porque me haya leido otro libro de Marian Keyes (sip, esos que todo el mundo critica) ni porque hoy, felizmente, he podido llegar a casa sin pasar por las habituales etapas de: borracho - perdida de autobús - taxi que me cuesta un ojo de la cara. Nooooooo...
Lo que pasa es que mañana tengo una cita. Una cita maravillosa por la mañana. He quedado con Tirso a las 11:30 en Atocha y no, esa no es la parte emocionante. En realidad, aunque adoro a Tirso, siempre me cae algún comentario que hiere mi sensibilidad ("pues eres una narcisista...", "pues esos informes que haces, y que tanto te cuestan, son sólo copiar y pegar...", "pues tienes granos... "Un primor de chico). Y que conste que luego, muy a mi pesar, me hace pensar y a veces, muchas, le doy la razón (pero en el fondo, muy en el fondo y sin reconocerlo) Es útil esto de la crítica... uf! pero cómo escuece!!

Lo que tiene de emocionante mi cita es que...(redoble de tambores) ES PARA VER UN PISO!! No quiero gafarlo pero reconozco que estoy emocionada. Podría ser este... si, podría ser.
He visto fotos y las habitaciones gozan de saludables ángulos rectos. La cocina, es una cocina de verdad, no de las de Famobil. Es exterior (luz!!! mucha luz!!) y está reformado. Lo mejor es la zona, al lado de Atocha. Sinceramente, parece, si no perfecto, si bastante aceptable.
Sólo tiene 3 pegas:
- Se pasa un poco del presupuesto. Supera en 50 euros el máximo que pensábamos pagar.
- Una de las habitaciones no tiene ventana, la de Tirso concretamente (si, ya lo he decidido)
- No lo hemos visto. Esto significa, que pueden habitar cucarachas (uhmmm... proteinas para la época de vacas flacas..) , que puede estar lleno de agujeros (Unos poster bien puestos y...) o que puede tener a una anciano dentro al que le quede poco, pero no suficiente, para morir. Si, así, de mal se puede poner la cosa. Eso, o que empiecen a criticarnos por no ser pareja o por no tener ya 4 retoños.

Eso si, quiero que lo vacien de muebles. Tiene un sofá asqueroso, acompañado de una mesa asquerosa y de unas sillas asquerosas. Y lo peor: tiene colchones y Camas. Y direis que soy repipi o muy tiquismiquis... pero quiero mi cama a estrenar, paso de dormir en una cama de segunda mano. A saber lo que se ha hecho en ella o quien habrá dormido... Puag! Prefiero las cucarachas.

Son ahora mismo las 1000 de la noche. Creo que es hora de acostarme. Mañana, en cuanto pueda informo de la visita. Cruzad los dedos.

miércoles, 1 de agosto de 2007

El Regreso

Este año, he pasado el día de mi cumpleaños en la playa, arropada por las olas y tostándome al Sol.
Al volver, he dejado atrás una semana de buen tiempo y relajación para encontrar aquí, de nuevo, los problemas de siempre. Nada que me encumbre como mártir, por supuesto, problemas como los de todo el mundo. Que si llego a las tres de la mañana de trabajar, que si odio a mis jefes, que si no encuentro piso…
Mi búsqueda de un hogar sigue donde la deje. El 80% de los pisos a los que llamamos están alquilados, y el resto pertenecen a la categoría de “dos dormitorios” quiere decir “dos estancias” (una habitación y un salón).
He visto cosas que no creeríais. Una cocina tipo hornillo para el campo, puesta en el pasillo. Techos que tocan el suelo… Abuhardillado, para vuestra información, quiere decir “casa habitable exclusivamente por seres reptantes”. Vamos, que si te acuestas con alguien te arriesgas a decapitarle en medio de la pasión.
Incluso hemos visto otra casa con habitaciones sin ángulos rectos. Lo trapezoidal esta de moda.

Además, y para no perder las buenas costumbres, ayer perdí el metro. Cuando llegué al andén de Gran Vía se había marchado mi carroza. Mierda. Un venezolano muy despistado se lamentaba también en el andén desierto. Me había preguntado minutos antes si lograría coger la línea 5. No sabía como iba a llegar a su casa…Para completar el cuadro, apareció otro hombre preguntando si ya se había ido el último. Parecíamos los supervivientes que se quedan atrás, siempre los hay, los que no pudieron ser evacuados.
Yo le conocía y él me reconoció también. Otra noche, en otro metro, me recitó Don Juan y algunos poemas que yo no conocía. También me dijo, aquel día, que lo de las lesbianas no era normal. Fue el día del orgullo, cuando me perdí toda la fiesta por estar trabajando.
Terminé caminando con el venezolano hasta Cibeles, y tomamos juntos el autobús. El me contaba cosas de allí y de aquí, lo que le llamaba la atención de España, donde sólo lleva un mes. Era agradable, buen conversador, interesante y educado. Cuando le dejé en su casa me pidió el teléfono y no se lo di. No se si hice bien… la verdad.
Ahora que soy un año más vieja, he retomado antiguos propósitos. He hecho una lista con ellos y, acto seguido, la he perdido, ni idea de donde puede estar. Yo soy así. De momento, he conseguido no agobiarme con la celebración de mi cumple, algo que me ocurre invariablemente cada año. Esta vez, sencillamente, no lo organizo yo. He conseguido un asistente guapo y gay, cómo en las películas. Es él quien ha buscado un sitio fabuloso y quien está, probablemente en este mismo momento, enviando las invitaciones con ribetes plateados. Un amor.

Para terminar, que luego hay gente malvada por el mundo que dice que hago entradas muy largas… (¿Largas?? ¿yo? Tendrá valor!!!) os dejo con unas fotografías de los extraterrestres (pacíficos) con los que me he cruzado esta semana en la playa. Obviamente, pretendían pasar por veraneantes cualesquiera, pero mi experta mirada los descubrió.

…Yo creo qué sobran los comentarios.