¿Hola? ¿Hay alguien ahí?... ¿no? Perfecto entonces.
Ya puedo quitarle el polvo al blog y desahogarme un rato contando cosas no aptas para nadie. Aburridas, personales, dignas de un mal día.
Odio las hadas. Las repugnantes hadas. Oidme bien: No creo en las hadas, no creo en las hadas, no creo en las hadas. Je je, ya van tres. Fuck you Campanilla. Más efectivo que el "cucal antimosquitos".
¿Porque esta extraña aversión tan poco femenina a la par que jodidamente infantil?? Pues porque tengo un encargo. Y no es misión fácil ni agradable, no. Tengo que dibujar un hada para que forme parte de una invitación de boda. Pensareis ahora que mi carrera ha evolucionado hasta convertirme en una reputada ilustradora/dibujante/diseñadora... Pero no. En absoluto. Y no, no dibujo en mis ratos libres. Y cómo es de esperar, no me sale ni un churro con alas. Nada. Llevo semanas dibujando grabatos con pretensiones sin dar con el dibujo adecuado. Ahora estoy en el punto en el que he dejado de salir sólo para poder liquidar este encargo. De hecho, hoy me he saltado la cena y no tengo intención de irme a la cama. Y es más, me he fumado un piti después de haberlo dejado hace ya cómo un mes... Estoy desesperada.
Es mi amiga, la primera de mis amigas (y la única probablemente) que se casa. Ella me lo pidió... y no me pareció tan mala idea ¿qué dificultad podía haber en dibujar un hadita?? PUES MUCHA!!!
Tengo los exámenes en una semana y estoy dedicando mi tiempo libre a dibujar. No puedo más. No puedo pensar en otra cosa. El eccema que me sale en la cabeza cuando esto estresada se arrastra amenazante por mi frente. Pronto invadirá toda mi cara y pareceré una leprosa. Tendré que embadurnarme de maquillaje y crear un alter ego en plan Jocker o algo así. Me volveré loca.
lunes, 18 de enero de 2010
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