Ya tenemos piso. El viaje, la pesadilla, llega hasta aquí. Ahora empieza algo nuevo...Logramos averiguar, por fin, cual era la fórmula mágica para acceder a un hogar: Ser los segundos en verlo. Nosotros siempre hemos sido los terceros, los receptores del “ya está alquilado”. Pero esta vez, sin embargo, logramos verlo. La experiencia acumulada en estos meses había agudizado nuestros sentidos y éramos cómo pequeños Spiderman. Con una breve una mirada (yo con sonrisa de idiota mirando a Tirso con los ojos muy abiertos), decidimos que nos gustaba. Y no les dijimos aquello de “tenemos que pensarlo”...nooooo, inmediatamente bajamos a por la señal. Curiosamente, después de nosotros lo iba a visitar otra pareja pero, como digo, nos adelantamos; fuimos más listos, más rápidos, más ágiles y más malvados. Todo fruto de un duro entrenamiento.
Mi mente, lo noto, está mutando. Poco a poco va aumentando el número de “Neuronas hogareñas”, y las conexiones marujiles crecen y se fortalecen. Donde antes había un blog, ahora sólo hay ideas de decoración, donde estaban los amigos, sólo figura un imperativo “Preguntar recetas”. Mi mente cambia, se llena de propósitos relacionados con la casa y piensa en cazuelas, platos, limpiezas generales y medidas del salón. Es toda una novedad. Estoy muy próxima a integrarme en el grupo de “Marujas” que hay en mi trabajo. Podré hablar de decoración, de facturas, de tendederos... y me gustará!! Ni siquiera me daré cuanta de lo insoportablemente soporifero que es el tema. Consecuentemente, ya nunca volveré a hablar de tomar copas (6 euros), de camisetas nuevas (15 euros), de ir al cine (6 euros)... ni siquiera de tomar café o fumar. Ya no tengo dinero para esas cosas. Pasaré el resto de mis días viendo el programa de Arguillano e invitando a la gente a casa para no salir y evitar los gastos. Esperaré ansiosa el momento de quedarme sola en casa para hacer limpieza general.
Me encanta la idea.
De momento, ya le doy la plasta a todo el mundo hablando de las “cosas del piso”. Una y otra vez. Les tengo hartos a los del trabajo, pobres. Cuando esta noche se acerque un borracho, le sonreiré con carita de inocente y le soltaré un mortal monólogo sobre los muebles del Ikea.
Estuve en la inauguración del Ikea de Vallecas. Había un montón de gente y te perdías con facilidad, parecía el laberinto del Cáliz de Fuego. Madre mía!! Y encima todo aquellos mocosos... digoooo...adorables pequeñuelos gritando y saltando encima de los colchones!!....Ah no, que esos éramos nosotros. Pasamos mucho rato probando colchones y la gente ya nos confundía con accesorios para la casa. No se nada de colchones, ni de somieres, ni de nada que cueste más de 100 euros. Fue una odisea comprar la cama, de verdad, muy difícil. Mañana me la traen. Dormiré esta noche en mi casa, en mi minúsculo sofá y mañana recibiré mi cama de “fácil montaje”. Espero que se me de bien y cuando termine no parezca a un cobertizo para pájaros sino la cama de la foto. Informaré del resultado.






1 comentario:
qué pena que la banda sonora de carros de fuego no se pueda expresar con palabras (dum dum dum dum dum dum... dum dum dum dum dum (en escala ascendente??)...)
EHNORABUENA!!!
Mañana hablamos de muebles de Ikea!! yo pronto tendré que ir a por un armario y un sifonier (o cómoda, tras dos días con mi madre hablo como ella)
un besazoooo!!!
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