Ayer anularon la cita que tenía para ver un piso cuando ya estaba de camino. Llamé para confirmar y me explicaron que estaba alquilado.
Decepcionada, compré el Segunda Mano y pasé el resto del día llamando a posibles caseros. Sólo una pausa:
Recorrí toda la calle Velázquez bajo el sol de las 14:30 h. Caminamos durante siglos para ver un piso que, milagro, SI podían enseñarnos esa misma mañana. Resultó ser pequeño y cutre. La propietaria era rubia oxigenada y tenía la piel naranja de rayos uva. Se adornaba con un traje blanco y un collar de perlas gigantes. No paraba de decir que el piso tenía mucha luz, que se lo había enseñado esa misma mañana a 14 personas, y que todas estaban ya buscando el cuerno de un unicornio dorado. La primera pareja que lo encontrase optaría al piso y tendría la oportunidad de ofrecerle a naranjito lo siguiente:
- Dos meses de fianza (1740 euros)
- un aval de un año (10440 euros)
- los trámites del aval (150 euros)
- un seguro de hogar obligatorio (120 euros)
- una señal de 600 euros. - ver mi cara en aquel momento… no tiene precio.
Odié el puñetero piso. Cuando le dijimos que no éramos pareja sugirió que uno durmiera en el salón y el otro en la habitación de matrimonio (¿?) Hasta ella se daba cuenta de que la otra habitación, “la del bebé” antes de decepcionarla, sólo servía para guardar una fregona (o un bebé pequeñísimo)
Nos fuimos a la base de superhéroes, mi lugar de trabajo. Una vez allí y empecé a llamar, y llamar y llamar… y llamar. No, no puedo verlo por la tarde. No, mi compañero no es mi novio, no, no me parece raro vivir con un amigo, si, soy ordenada, si, ahora vivo con mis padres, si, somos gente seria, si, puedo visitarlo el viernes a las 9 de la noche, claro, un aval de un año… si, soy heterosexual y católica prácticante, por supuesto que llevaré mis últimas pruebas médicas a ver el piso, si, de verdad que soy virgen, y muda, nunca hago ningún ruido…
He conseguido 4 citas para el viernes. Y uno de los pisos tiene solo 30 metros. Estoy convencida de que para cuando valla a verlos ya estarán alquilados casi todos, salvo aquel en el que intenten drogarnos para vender nuestros órganos. No, no me siento optimista. De hecho mi estado de animo respecto a todo me sitúa hoy en la categoría de musgo. Está demasiado abajo para que le llegue bien la luz.
miércoles, 20 de junio de 2007
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1 comentario:
Ánimo, vais por el buen camino, seguro que pronto encontrais un piso adecuado a vuestras necesidades. Por lo menos buscais activamente, y eso esta muy bien.
Cuando puedas pasate por mi blog,
artificialthinking.blogspot.com
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