viernes, 13 de julio de 2007

Expectativas

Por todos es sabido que, de las expectativas, pueden surgir resultados increibles o tremendas frustraciones.
Esta mañana, he ido a visitar otro piso. Y este, lejos de ser el horror que yo esperaba, era un digno hogar, muy luminoso, acogedor, con una cocina preciosa y nueva, y un salón que, aunque pequeño, disfrutaba de dos fantásticos balconcitos.

Lamentablemente, como Tirso y yo no somos pareja, nos ha decepcionado compobar que una de las habitaciones era pequeña, y la otra, diminuta. Tanto es así, que hemos dudado seriamente si una cama de 80 entraría. Además de la parquedad en metros, hay que contar con que las habitaciones eran trapezoidales, lo que viene a significar una perdida de metros que no podemos permitirnos.
Las condiciones de alquiler, no obstante, eran sorprendentemente buenas. El posible casero, hombre fornido y bajo, calvo y con todo el aspecto de haber sido en otro tiempo un luchador profesional de Presin Catch, se ha mostrado de lo más comprensivo cuando le hemos hablado de nuestros mierdi-contratos de Obra y Servicio. Tan sólo nos pedia el alquiler del mes en curso, por adelantado, y una fianza de un mes. Esto, que parece tan razonable, es cómo ya he comentado en más de una ocasión, algo completamente inusual. La mayoría de la gente te obliga a pagar varios meses por adelantado y a que firmes un papel donándole a tu primer hijo, cuando lo tengas.

Pero cómo digo, el hecho de que que no seamos pareja nos impide prescindir de una cama. No podemos pagar el alquiler de una habitación donde ni siquiera un pequeño camacho encontraría su lugar. Quizás... si a Tirso no le importara dormir en una amaca...
Lo cierto es que, tanto las amacas, como el alquiler de locales u oficinas, o la posibilidad de compartir cuarto, permanece aún en el terreno del Plan B. Cómo penúltima opción, por delante de alquilar una plaza de garaje.

Lo peor de esta encrucijada, que se resume en "Mas vale piso canijo en mano que ciento volando", es pensar que si pasamos del piso puede que la próxima semana, o las siguiente, no encontremos ningún otro. Y nos acercamos peligrosamente al abismo, al momento de crisis máxima que comienza con la primera semana de Agosto, cuando mi horario me hará imposible regresar a casa y tendré, por tanto, que empezar a acumular cartones, llevarme en el bolso un brik de vino, y tirarme en la calle más acogedora que encuentre.
Siendo así, no adivino cuanto tiempo podré mantener el susodicho empleo.

Estoy ya, al borde de un ataque de nervios.
Esta tarde, llendo a comprar papel higienico y tampones, me he planteado seriamente mientras hacía pucheros, comprarme una botella de vino. Terminármela en pocas horas, encerrada en casa y llorando a moco tendido, como Britget Jones o como la prota de una peli de las tres y media. Hasta ahí llega ya mi agotamiento mental y la frustración, la tristeza y la desesperanza que se está filtrando en todo lo que hago.
De verdad que no quiero que este blog se convierta en algo propio de una adolescente doliente, con largos monólogos sobre el sinsentido de la vida, con mucho "nadie me entiende" y con el melodrama por bandera. Yo quería, unicamente, un lugar para desvariar, para relajarme y escribir todas las tonterías que pasan por mi cabeza... que son casi infinitas.
Pero hoy, como ayer, y como todos estos días, no estoy de humor para aguntarme a mi misma y a mis chorradas de "paso de implicarme y hacer algo en serio porque así no corro el riesgo de cagarla".
Hoy estoy de lo más cansada.

Cómo colofón a este día, he ido a las 16:00 a ver otro piso. He esperado en la calle durante media hora disfrutando de la tempertura y el sol. Mi cerebro ahora parece un churrasco. La mujer que debía enseñarme el piso no ha aparecido y yo estaba con el movil sin batería. He arrastrado mi cuerpo sobre las chanclas, que se estaban fundiendo con el suelo. Buscaba un bar donde mis 70 céntimos me sirvieran para contactar con la mujer...
Pero la cabina no quería mi dinero, no era suficiente. La gente me miraba con lástima, porque he estado casi 15 minutos ( no es broma) echando dinero y recogiendoló. Lo mio es la perseverancia. No me hubiese estrañado si alguien, con buena intención, se hubiera acercado para decirme "... mira bonita, es que esto... no es la tragaperras".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Santo cielo, que desesperación! Siento mucho lo que os está costando encontrar un hogar.

Por si te sirve de consuelo, ten en cuenta que eres una víctima de las circunstancias. La vivienda es uno de los temas más graves, y lo estás viviendo en carne propia.

Ánimo y mucha suerte. ¡Chin! (entiéndase como la onomatopeya de un chocar de tercios de cerveza, o bien vasitos de café y té americano).

Anónimo dijo...

No sé si servirá de algo...Lo complicado es que buscas dos habitaciones, pero sin ser pareja...Mi aportación para evitar esa decepción de las expectativas que se avecina es escasa, pero si vale...Mi pareja ha estado buscando piso hasta hace poco, y sigue ahora, con estudios esta vez. Puedo pedirle teléfonos y referencias de sitios que le hayan gustado y que haya descartado por motivos que quizá a vosotros no os importen. Te los haría llegar por canales adecuados y comunes.
Suerte y ánimo.

Fi dijo...

Gracias Anónimo. Cualquier aportación es de agradecer. Supongo que si tu pareja está buscando casa para uno, encontrará sólo casas para dos, tres o infinitos. Es lo que suele pasar. Que me envie las referencias que yo le paso todos los pisos de una habitación con los que he contactado. Por cierto, 500 euros un piso de una sola habitación en la calle madera, al lado de callao. Seguro que aún está libre. Si le interesa, me lo dices.

la reina del hielo dijo...

mucho ánimo preciosa! seguro que encontrais algo y no tendrás que ser refugiada bosnia como yo, no desesperes!